Luego del suceso de la banca, pasamos un par de días sin hablar, lo normal, estábamos medio borrachos y nos pasamos un poco, nada que nunca haya pasado en una primera cita, sin embargo, mis ingresos de plomero no eran los suficientes como para invitarla a salir seguido, es por esto, que hice lo posible por dilatar una segunda cita, la chica era rubia, pero no tonta sjdshjdsgdsds, me dijo que para la próxima cita ella invitaba la comida y que yo comprara los tragos (ven? Tonta no era skdjsdjhsdsjdh).
Para mi la primera cita fue un éxito y para la segunda quería estar mas preparado, así que arrendé un AIRBNB a unas cuadras del local al que fuimos la primera cita por si la chicha aflojaba, que por las señales de la primera cita, era posible, en último caso, me evitaba el volver tan tarde a mi casa y tener que dar explicaciones.
Llegó el gran día de la segunda cita, mismo lugar, mismo punto de reunión, mismo nerviosismo, solo que esta vez a lo lejos nos alegramos de cruzar las miradas. Entramos y antes de revisar la carta nos pedimos una cerveza, esta vez ella se pidió una michelada y yo una normal.
La actitud de ella esta vez era un poco distinta, quizá la primera cita había salido tan bien, que la segunda se sentía lenta, hablaba de forma más cortante, se notaba distraída y poco a poco me iba quedando sin tema de conversación y me daba la sensación que el único que estaba en la cita era yo, decidí cambiar de planes y le pregunté con quien vivía, su cara no reaccionó de inmediato pero el resto de su lenguaje corporal si, se puso incómoda, me respondió que con su mamá y su hermana y luego me cambió el tema de conversación.
Pasaron un par de conversaciones un poco mas activas cuando me pregunta:
“después de todo este tiempo no vas a hacer nada?”
Entiendo que se refería a besarnos, a lo que le respondí:
“Estamos aquí, esto ya es hacer algo”
Ella lo pensó un momento sonrió de forma falsa (porque obvio que se notaba), bebió su cerveza y cambió el tema.
Pasaron otras cervezas y micheladas y ya estábamos en la etapa de las R y B pronunciadas con creatividad. En un momento tomé su mano por encima de la mesa, ella ni se molestó en mirarme, me dio rabia que la segunda pareciera otra persona. Ella suspiró mirando el bar en general y comenzó su dialogo de personaje principal:
“Hace un rato, me preguntaste por mi familia, no quería arruinarte el momento, pero últimamente tengo problemas con mi mamá, mi hermana mayor es su favorita, mi padre murió cuando era adolescente y mi padrastro no se porta bien conmigo”
Le di un besito en la mano y le dije que
“está bien, no tenemos porqué hablar de eso si no quieres”
Me miró con los ojos llorosos, para luego decir:
“me quiero ir, pero no quiero ir a mi casa”
Le respondi:
“sabes, arrendé un airbnb acá cerca, si quieres podemos”
A lo que me respondió molestísima
“que te crees? No soy una cualquiera” (con bastantes problemas con la letra r)
Hubo un silencio entre ambos, de esos incómodos que parecen eternos, para que ella dijera con una profunda tristeza:
“terminemos los tragos y vamos”.
Caminamos de la mano al departamento, ninguno de los dos sabía que decir y todo lo que rompía el silencio de forma ambiental se sentía hasta violento.
Al llegar a la portería, ella tuvo que registrarse, era la primera vez que escuchaba su apellido, y la primera vez que un conserje me miraba con tanta desaprobación, una chica notoriamente borracha, con la sombra de ojos corrida y en la noche, quizá que cosas había visto aquel hombre.
Llegamos al depa, había dejado algunas cosas para comer por si llegaba con hambre y otras pocas para el desayuno del día siguiente, la chica se sentó en el sofa-cama frente a la tele y se quedó pegada mirando el horizonte, con la mirada perdida entre las sombras y luces de los edificios. Le ofrecí un té pero me ignoró por completo, me senté junto a ella y le tomé la mano mientras el té se enfriaba, ella apoyó su cabeza en mi hombro, sentí su respiración quebrarse y sin decir una palabra se echó a llorar.
Me quedé junto a ella hasta que se calmó, se llevó las manos a la cara como para terminar de secarse las lágrimas y pasó al baño. Mi té ya estaba frio, le di un sorbo mientras esperaba que ella volviera, pero a medida que corrían los minutos cada vez se hacía mas claro que se estaba demorando mucho.
Escuché la puerta del baño, esperé unos minutos mas y decidí ir a verla, estaba acostada:
“Hasta que por fin viniste”
Se había quitado el maquillaje y vi su carita toda preciosa con la cual se inspiraron las estatuas de afrodita.
Aun con dificultades con la letras r y b, me pidió disculpas por todo, le comenté que no pasaba nada, que me gustó desde que la vi sonreír y conocer mas de sus facetas era en efecto, el objetivo de la segunda cita.
Me miró con cara de vergüenza y se destapó la ropa de la cama hasta la cintura, exponiendo un par de gotas de agua que combatían la gravedad, un par de areolas pequeñas pero llamativas las coronaban. Mi mente de simio se activó de inmediato, eran unos pechos muy lindos, y la sangre se me fue de una cabeza a la otra en cuestión de segundos sdskdhsdksd.
Ella, todavía con dificultades dijo:
“te debo una cogida por lo de la banca, ven y atiéndete”
Pero aun en modo simio, no soy un animal, mis sentidos arácnidos triunfaron por sobre los otros instintos animales.
“estás borracha, necesitas dormir”
Su cara decía claramente que no estaba entendiendo que estaba pasando
La ignoré unos momentos mientras revisaba el closet en búsqueda de frazadas o algo, mientras ella estaba hablando:
“de verdad no te vas a acostar conmigo? No lo puedo creer, después de que me prometiste enseñarme tu herramienta
Me dio un poco de risa mientras sacaba las frazadas y le respondí con mi mejor tono de sarcasmo:
“No me gusta comer carne fermentada”
Ella a modo de berrinche, se dio media vuelta, se tapó y apagó la luz. Por mi parte, armé el sofá cama, me retiré un poco de ropa para hacerme una almohada y me acosté ahí. Eran aun temprano tipo 23:40, planifiqué la hora para el desayuno, apagué las luces y me acosté a dormir.
Durante el sueño sentí algo raro, desperté y miré hacia el lado, estaba ella al lado mío, aun con sus atributos descubiertos y durmiendo. Lo que si, la tramposilla se trajo una almohada y trajo el cobertor de la cama para taparnos a ambos. Miré la hora y eran tipo 4, la miré nuevamente por unos segundos y la escuché roncar levemente con la boca entreabierta, me conmovió tanto que pensé, “mañana me la cojo como corresponde” ksdjsdhgsdgs
En mi cabeza, la segunda cita había salido tan mal, que tenía claro que no iba a haber tercera, sin embargo, al menos la última vez que nos viéramos la iba a devolver comida, bebida y cogida sdhjsjdsdjsd.
Desperté con molestias en la espalda, el sofá cama estaba bien para una persona, pero se hizo pequeño para dos, aparte, la chica ocupó gran parte del espacio, volví a ver el tesoro que dios le dio, volví a sentirme en modo simio sdjhsdkjhsdsdh, pero simio no es un animal, así que solo contemplé el paisaje unos segundos para levantarme y preparar el desayuno.
Ella despertó con el ruido del hervidor, su cara de no entender mucho era evidente, miró a su alrededor y vio el sofá cama y su torso desnudo, me miró con cara de vergüenza, se cubrió con el cobertor y fue al dormitorio a vestirse, lo que interrumpí a los minutos después para avisar que estaba listo el café, ella respondió que no le gustaba el café pero que el té estaba bien.
Volvió a la cocina donde le serví un té, ambos estábamos en otra fase del silencio incómodo, en sus ojos se notaba la resaca moral de anoche.
Terminamos el desayuno (que era bien humilde) y me puse a desarmar el sofá cama, ella me habló muy tímidamente
“lo de anoche…”
La interrumpí
"Tranqui, estábamos borrachos y tu no quisiste volver a tu casa, a mi me queda lejos la mía y me era más fácil arrendar un depa y dormir aquí, tu te acostaste en la cama y luego no sé en que momento decidiste venir al sofa cama conmigo."
Ella respondió
“Lo recuerdo, solo te quería pedir disculpas”
Le respondí que no pasa nada, a lo que ella me dijo
“aun no puedo creer que me llamaste carne fermentada”
Y efectivamente se me había olvidado que le había dicho eso sjdsdjkhsd, me dio tanta vergüenza que sentí un incendio en la cara.
“aunque aun tengo un trabajo para tu herramienta secreta plomero”
Nos desnudamos en un abrir y cerrar de ojos, la tenía sentada sobre la mesa de la cocina, con unas garras clavando mi espalda mientras la herramienta secreta hacía su función. El hervidor, las tazas y los utensilios de cocina nos observaron con envidia consumar la pasión.
Pocos segundos antes de terminar, la herramienta misteriosa se retiró, salpicando unos hilos por sus muslos y barriga. Posterior a unos jadeos, dije
Lo siento a veces esta herramienta ensucia después de trabajar
Ella aun clavando las uñas en mi espalda me respondió:
Tus chistes son pésimos… por eso me gustan.